Florent Marcellesi

Democracia europea: el despertar de la Fuerza

En democracia, Europa el 14 febrero 2016 a las 17:32

Carta abierta a Yanis Varoufakis y los promotores de DiEM25, publicada el 9 de febrero 2016 en eldiario.es

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A los promotores de DiEM 2025, amigos de la democracia, de Europa y de toda su ciudadanía, querido Yanis,

You have a dream. Y es también el nuestro.

Una idea de Europa nos impulsa. Una Europa abierta, transnacional y soberana. Una gran democracia europea, movilizada, popular e inclusiva. Sin embargo, día tras día, el continente europeo se hunde en la impotencia política y moral. Asistimos al resurgimiento de la extrema derecha, de repliegues xenófobos o insolidarios, a la lógica del “cada cual que cuide de sí mismo”, y al quehacer de gobiernos serviles a los intereses de unos pocos. No podemos permitir que nos roben nuestro sueño.

Nuestra Europa es diferente. Está a la altura de sus valores, respeta al conjunto de la ciudadanía y acoja a todas aquellas personas que buscan refugio. Soñamos con una Europa ciudadana y con una soberanía compartida por todas y todos los europeos, donde no solo recobremos la confianza en nuestros parlamentos nacionales y locales, sino que también seamos capaces de decidir juntos nuestro futuro común a través del Parlamento Europeo. Soñamos con un continente unido en la diversidad y la solidaridad, donde una moneda común y unas instituciones supranacionales manifiesten el sentimiento de una comunidad con un destino compartido.

Lo que hemos conseguido en 2015 y lo que lograremos en 2016

En ecología política, Europa el 17 enero 2016 a las 11:12

Por Florent Marcellesi, portavoz de EQUO en el Parlamento Europeo / @fmarcellesi

Artículo publicado en eldiario.es, el 11/01/2016

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La política no es un camino de rosas. Aún menos cosechar resultados tangibles cuando estamos en la oposición, como es el caso de Los Verdes Europeos y EQUO en el Parlamento Europeo. Sin embargo, existe más margen de maniobra de la que solemos pensar, hasta el punto de obtener victorias o construir nuevas mayorías sociales y políticas para mejorar las cosas. Aquí van cuatro ejemplos de lo que hemos conseguido en 2015, y de lo que intentaremos lograr en Europa en 2016.

Comisión de investigación sobre el DieselGate: una victoria política y ciudadana

En septiembre del 2015 se destapaba el escándalo Volskwagen, un fraude masivo que quiso que los beneficios de los fabricantes de coche valieran más que la ley, nuestra salud y el clima. Ante la pasividad e inacción de la Comisión Europea y de la Gran Coalición, que preferían confiar en los Estados Miembros (los mismos que años atrás habían impulsado de la mano del lobby automovilístico políticas industriales a favor del diésel), Los Verdes Europeos iniciamos una petición europea para pedir una comisión de investigación europea. Más de 150.000 ciudadanos europeos (muchos de ellos españoles) nos apoyaron enviando un mensaje claro a los mandamases de la Comisión y del Consejo Europeo: queríamos transparencia, que se cumpliera la legislación europea y que se respetaran nuestros derechos como consumidores y ciudadanos.

El acuerdo de París sobre clima: entre milagro, desastre y (posible) punto de inflexión

En cambio climático el 29 diciembre 2015 a las 10:23

Por Florent Marcellesi, portavoz de EQUO en el Parlamento Europeo, @fmarcellesi

Artículo publicado en EFEVerde el 16/12/2015

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Al aprobar el acuerdo de París, George Monbiot declaró en The Guardian: “En comparación con lo que podría haber sido, es un milagro. Y en comparación con lo que debería haber sido, es un desastre”. Sin duda, es una de las frases que mejor resume los sentimientos encontrados que muchos nos llevamos de vuelta de la cumbre climática de COP21.

Primero, es un milagro. Alcanzar un acuerdo universal de este tipo, es decir firmado entre 195 países con intereses y visiones totalmente antagonistas, es digno de elogio. Arabia Saudí (representada por su ministro del petróleo), Polonia, Venezuela y Argentina defendían con mucho empeño los intereses del petróleo, gas y carbón. China y la India insistían una y otra vez en la “diferenciación” para no aportar financiación al fondo verde y por poder crecer (y por tanto emitir) todavía unos años más.